30 de Agosto, 2001

Un Gigante del Acero emerge en Brasil 

Por LARRY ROHTER


John Maier Jr.
Un operario soldando un equipo
en la miniplanta de Gerdau, en RJ.
 
   




Agence France-Presse

Jorge Gerdau Johannpeter, el
presidente de la siderúrgica
brasileña, en Río de Janeiro la
semana pasada
.




Desde su sede en Porto Alegre,
Brasil, Gerdau compró empresas

en Uruguay y Argentina.


PORTO ALEGRE, Brasil — Exactamente hace cien años,
un inmigrante alemán llamado João Gerdau compró, aquí,
una pequeña y laboriosa fábrica de clavos. Hoy, aquella
fábrica, actualmente dirigida por cuatro de sus bisnietos,
es una de las empresas productoras de acero que más
rápidamente crece en el mundo – es, la envidia de todas
las empresas brasileñas ansiosas por marcar presencia en
el mercado internacional. 
No importa el hecho de que el l acero sea una industria
problemática en todo el mundo, y de la Metalúrgica
Gerdau S.A., todavía tener sede en esta capital del estado,
con cerca de 1,5 millones de habitantes, en el extremo sur
de Brasil y distante del corazón industrial del país. Con la
misma tenacidad que siempre demostró en casa, Gerdau
compró ofertas en el exterior y fue capaz de transformarse
un negocio global — demostrando cómo oscuras
empresas de naciones emergentes como Brasil están
tornándose cada vez más importantes en el escenario
económico internacional. 
"Este es un grupo ágil y agresivo que, a través de su
historia, ha demostrado una habilidad para identificar y
explotar rápidamente las oportunidades," afirmó Germano
Mendes de Paula, profesor de economía de la Universidad
Federal de Uberlândia y un experto en la industria de acero
brasileña. "Es una empresa con un alto grado de
especialización, pero, siempre fue pionera."
Gerdau posee 12.000 empleados, opera en seis países y
produce más de siete millones de toneladas de acero por
año. 
El crecimiento de su perfil internacional incluye cuatro
plantas en Estados Unidos, donde, en 1999, adquirió
AmeriSteel, segunda mayor productora de barras de acero
reforzado del mercado americano. 
"Comenzamos con un enfoque regional y, entonces,
salimos en busca de una posición nacional," dijo Jorge
Gerdau Johannpeter, presidente de la empresa, en una
entrevista. 
"Cuando conseguimos eso," dijo Johannpeter,
"concluimos que, se deseábamos conservar nuestro
enfoque en el acero, tendríamos de buscar una posición
internacional, pues el mundo está se moviendo en la
dirección de la globalización y de mercados más abiertos,
y no podríamos dejar eso para atrás."
La industria brasileña de acero, con una producción anual
de 25 millones de toneladas, es la octava mayor en el
mundo, habiendo sido creada con la ayuda de Estados
Unidos durante la II Guerra Mundial para ayudar la causa
de los Aliados. Gerdau inició el negocio en 1948, después
de intentos industriales en otras áreas, como la de
muebles. 
En las tres décadas siguientes, la empresa creció
gradualmente, comprando fábricas de la competencia
doméstica en el norte y construyendo nuevas plantas en
su región natal. Su enfoque siempre fue el de productos
en “acero largo”, utilizado en la industria de la
construcción y en ítems como varetas, alambre de púas y ,
también el humilde clavo que posibilitó el inicio de la
compañía. 
Tradicionalmente, las empresas brasileñas se han preocupado con el potencial de su enorme mercado interior y prestado poca atención al exterior. Pero, los administradores de Gerdau siempre fueron muy rápidos en adoptar novedades extranjeras, lo que ya era esperado de
una familia de inmigrantes, que siempre conservó las relaciones con parientes en Hamburgo y Nueva York.
"Mi padre nació en el exterior y fue director de un banco alemán, lo que significa que él inspeccionaba todas las sucursales aquí en Sudamérica” dijo Johannpeter, que pasó parte de su infancia en Buenos Aires y que, además del portugués, habla inglés, alemán y español. "Siendo así, él poseía una mentalidad internacionalizada, abierta para las más modernas tecnologías financieras y de administración de la época. Esa fue una pieza importante
para nuestra cultura y educación."
Al inicio, Gerdau operó con un sistema de miniplanta, que había tenido éxito en algún lugar y, de propósito evitó plantas integradas mayores, que exigen más inversiones y son menos flexibles. Así, puede descentralizar su producción y colocar sus fábricas más cercas a ambos
mercados, y a la fuentes de materia prima. De esta manera la compañía puede capitalizarse,
aprovechando la enorme ventaja competitiva natural que Brasil posee en la producción de acero. 
"Económicamente, existen pocos locales en el mundo donde hace sentido producir acero”, dijo Mauricio Reveco, analista de acero latinoamericano de Salomon Smith Barney, en Nueva York. "Brasil es uno de esos locales, aunque los motivos sean claros: ustedes tienen mineral de fierro barato, la mano de obra no es tan cara como en Estados Unidos o Europa, y las fuentes de energía son abundantes." Pero, en Brasil también existen límites para el crecimiento
y, cuando Gerdau comenzó a interesarse por el exterior, con la idea de transformarse en una productora internacional, procuró una constante y mensurada expansión. El proceso se inició en 1980, con la compra de una pequeña compañía del otro lado de la frontera con
Uruguay, habiéndose acelerado con las adquisiciones de plantas en Cambridge, Ontario, en 1989 y Winnipeg,Manitoba, en 1995.
A lo largo de ese tiempo, Gerdau también estableció bases de operación en Argentina y Chile en los años 90, adquiriendo productores locales. Pero, su más importante iniciativa ocurrió en 1999, cuando entró con fuerza en el mercado de Estados Unidos, adquiriendo 75 por ciento de AmeriSteel de Kyoei Steel, Japón por $272 millones.
La transacción con AmeriSteel aumentó los resultados totales de Gerdau en más de 50 por ciento, triplicó su producción fuera de Brasil y elevó la compañía de 46a a 25a posición en el mercado mundial, en conformidad con la clasificación del International Iron and Steel Institute.
Fue también en 1999 que los recibos de depósitos americanos comenzaron a ser negociados en el mercado de acciones de Nueva York. (el miércoles ellos cerraron a $6.50, con una alza de 24 cents.)
Con los malos tiempos de la economía mundial, la expansión de Gerdau en el exterior probó ser una arma de dos filos. Brasil continua creciendo, aunque más lentamente.  Con casi la mitad de la producción de la empresa siendo ahora colocada en el exterior, y con una abundancia de acero y una demanda en caída, que llevaron a la reducción de los precios, los analistas prevén que Gerdau está más vulnerable a las flotaciones del mercado, que en el pasado.

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(Fuente: New York Times, 30/08/2001;  traducción: Traduzca)